Carta de Amor

Carta de amor

Habitación blanca,
olor a vida,
y yo, tan cerca de vosotras,
y sin embargo,
no os puedo tocar.
Noche larga de invierno,
fría, oscura, llena de peligros.
El gélido viento maltrata mi cansado rostro.
El lobo aúlla quebrantando el silencio de la noche.
Tengo miedo hijas mías,
sé que estáis ahí,
no os veo pero os siento
y sin embargo,
no os puedo tocar.
Arrulladme hijas mías,
y liberadme del hielo,
os siento
y sin embargo,
no os puedo tocar.

Raúl García Yagüe

Torrelodones, 29 de Noviembre de 2007



viernes, 20 de noviembre de 2009

Estela y Pato Felix viajan al Hospital

A finales de Junio, a Estela le salió, de repente y de un día para otro, un bulto en la zona de su escápula derecha. No le dolía y por esa razón no nos alarmamos en exceso, eso si, a finales de Julio acudimos al Hospital de Torrelodones para obtener un primer diagnóstico. El dermatólogo nos comentó que parecía no ser nada preocupate pero que había que analizar más en profundidad el caso para conocer la naturaleza del problema. Debido a las fechas veraniegas en las que nos encontrábamos, nos sugirió que sería más rápido llevar el caso en el Hospital de "La Paz", que él trabajaba allí y que acudiéramos por urgencias y preguntásemos por él. Le agradecimos su ofrecimiento y así lo hicimos.

En la paz nos atendieron estupendamente. Le hicieron a Estela una biopsia y una ecografía pero aún tendrían que hacerle una Resonancia Magnética como prueba definitiva para saber con exactitud a qué nos enfrentábamos. No me extenderé mucho en la narración del día de la resonancia, simplemente una pincelada; mucha angustia debido a que la tendrían que dormir.

Veredicto: Malformación linfática supraescapular derecha, es decir, un ganglio linfático deteriorado que no afecta a hueso ni a músculo, solo subcutáneo. La Dra. Soto, jefa del departamento de cirugía clástica pediátrica, nos recomendó que lo mejor era que se lo estirpáramos puesto que la operación era muy sencilla, había muy poco riesgo y que, a pesar de ser un mero tema estético, si no se lo quitábamos ahora lo más probable que en el futuro hubiera que hacerlo. Ni nos lo pensamos, decidimos que lo mejor era seguir sus consejos.

Cuando se acercó la fecha de la operación, en la guardería nos dijeron que no nos preocupásemos, que dejarían al Pato Felix (LA MASCOTA de la clase de los patos), acompañar a Estela en el día de la operación.

Miércoles 18 de Noviembre de 2009

Ha llegado el día y esta es la historia de Estela y Pato Felix en su paseo por el Hospital de "La paz"