Carta de Amor

Carta de amor

Habitación blanca,
olor a vida,
y yo, tan cerca de vosotras,
y sin embargo,
no os puedo tocar.
Noche larga de invierno,
fría, oscura, llena de peligros.
El gélido viento maltrata mi cansado rostro.
El lobo aúlla quebrantando el silencio de la noche.
Tengo miedo hijas mías,
sé que estáis ahí,
no os veo pero os siento
y sin embargo,
no os puedo tocar.
Arrulladme hijas mías,
y liberadme del hielo,
os siento
y sin embargo,
no os puedo tocar.

Raúl García Yagüe

Torrelodones, 29 de Noviembre de 2007



sábado, 5 de marzo de 2011

Escalada segura




Mañana nublada del mes de marzo. Caminando por las cercanías de casa, reparo en un cúmulo de piedras invadidas por el musgo vivo y fuerte alimentado por la humedad del invierno. Una trepadora parece entrenar escalada, firme y decidida, sabedora de su inevitable triunfo contra la fuerza que todo lo atrae y de la que nada escapa.